lunes, 21 de diciembre de 2009

Feliz Navidad





La navidad debería ser un tiempo donde se respire paz, felicidad y amor, al menos eso es lo que deseamos todos en nuestras felicitaciones, aunque no siempre sea así.
Para mí, la navidad siempre ha sido una época en la que ha habido de todo, y casi nunca se ha cumplido el tópico de la paz, amor y felicidad, yo siempre recuerdo que cuando va aproximándose estas fechas el estómago se me hace un nudo. Desde pequeñito, navidad siempre a sido sinónimo de problemas, de riñas entre mis padres, de broncas, y claro es pensar en la navidad y traerme esos recuerdos, y sobre todo en este año, que ya todos conocéis lo que ha ido sucediendo a lo largo de este año que se termina y sobre todo, lo más reciente.
No soy persona que se suela de arrepentir de sus actos, y como alguien dice “toda acción tiene su consecuencia”, así que no me arrepiento de nada de lo que me ha pasado este año, unas cosas han sido buenas, otras me han hecho sufrir, otras me han desgarrado el alma, pero el conjunto de todas ellas son lo que me hacen comprender que mientras hay acontecimientos, hay vida, y mientras hay vida, hay esperanza.
Así que desde este pequeño trozo de mi, quiero desearos eso, que paséis unas felices fiestas, y sinceramente y con todo mi corazón os deseo que estas fiestas sean especiales para vosotros, que realmente se os cumpla el tópico y podáis ser felices en paz y con vuestro corazón lleno de amor.

martes, 15 de diciembre de 2009

Poemas

A VOZ A TI DEBIDA (Pedro Salinas)
Versos 2191 a 2219





No quiero que te vayas
dolor, última forma
de amar. Me estoy sintiendo
vivir cuando me dueles
no en ti, ni aquí, más lejos:
en la tierra, en el año
de donde vienes tú,
en el amor con ella
y todo lo que fue.
En esa realidad
hundida que se niega
a sí misma y se empeña
en que nunca ha existido,
que sólo fue un pretexto
mío para vivir.
Si tú no me quedaras,
dolor, irrefutable,
yo me lo creería;
pero me quedas tú.
Tu verdad me asegura
que nada fue mentira.
Y mientras yo te sienta,
tú me serás, dolor,
la prueba de otra vida
en que no me dolías.
La gran prueba, a lo lejos,
de que existió, que existe,
de que me quiso, sí,
de que aún la estoy queriendo

jueves, 10 de diciembre de 2009

Mezclando Sentimientos


Hace algún tiempo en una conversación, hablamos sobre si en una relación de D/s era bueno que se mezclaran todos los sentimientos, hoy vuelvo a pensar en ello y la verdad es que como aquel día no me queda nada claro, pero creo que he descubierto el porque, creo que para saber mezclar los sentimientos, primero hay que saber cuales son esos sentimientos, que es lo que realmente se siente por la otra persona, porque hay veces que se puede llegar a confundir cosas porque el estado anímico de la persona puede estar de una u otra forma en un momento determinado, que esté pasando malos momentos en su vida y que eso haga que ciertos sentimientos se entremezclen o que se quieran entremezclar.

No digo que la cosa sea así siempre, al menos yo creo que mis sentimientos los tengo bastante claros, pero hay momentos en los que se tomarían ciertas decisiones sin meditarlas, salir corriendo huyendo de los problemas sin saber cual es la respuesta correcta ante ellos, buscar la felicidad fuera cuando la tienes dentro.
Acepto que me digan que cuando uno busca fuera es porque hay algo que dentro no le dan, y eso es totalmente cierto, pero hay veces que no todo lo que uno desea lo puede obtener en un momento dado, hay veces que hay que esperar para obtenerlo, incluso hay veces que no se pueden obtener todos los deseos.
De poco sirve en estas ocasiones cerrar los ojos y mirar para otro lado o mirarlo de reojo, porque por mucho que duela hay sentimientos que nunca llegan a buen puerto, que se pasan la vida intentando salir al exterior y debes arrancarlos y dejarlos marchar, aunque eso te quite la vida poco a poco, o como en esta ocasión te quite media vida de un golpe.
Estoy escribiendo esto y las lágrimas brotan en mis ojos, porque sé que hago lo que no deseo hacer, pero también se que es la forma de hacer menos daño a los demás, y mira que me han dicho veces que tengo que pensar más en mi, pero ni aun así soy capaz de hacerlo, esto para mi esta siendo muy duro, más de lo que la gente se cree, ¡que fácil es decir que el tiempo lo cura todo!, y el tiempo no cura nada, solo hace que las heridas cicatricen, pero la cicatriz no se la lleva nunca.
De todas formas esta cicatriz tampoco quiero que se la lleve, porque me hace sentir vivo, me hace sentir lo que he vivido en este tiempo maravilloso, y eso es algo que no deseo olvidar, porque olvidas lo que te hace sufrir, nunca lo que te ha hecho vibrar y mucho menos lo que te ha hecho feliz, porque seguramente es lo que te de la esperanza de que algún día lo puedas conseguir y lo que te da las fuerzas de vivir.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Viejo de repente?


Hay días en los que realmente te das cuenta que ha pasado el tiempo, que tu ilusión ha pasado a un segundo plano y ya no le das importancia a ciertas cosas, días en los que piensas que la felicidad es un arma de doble filo, cuando la buscas no la encuentras y cuando la tienes no la ves.

Por algún sitio leí que la felicidad es como las mariposas, cuando la persigues huyen y desaparecen de ti y cuando te sientas a mirar, se posan delicadamente a tu lado, quizá por eso cueste tanto conseguirla, porque perdemos mucho tiempo en buscarla y poco en disfrutarla.
En fin, hoy creo que no estoy para escribir mucho, solo os dejo este tema que refleja mi estado en esta mañana.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Alma


Dicen que en el año 52 los científicos Francis Crick y James Watson descubrieron que al fallecer ciertas estructuras cerebrales desaparecían al morir y el peso de estas oscilan entro los 21 g, se supone que esta zona que se pierde se le denominó alma, ya que esta zona del cerebro es la que domina esas acciones de la conducta humana.
Así, si el alma pesa 21 gramos, resulta que es una minima parte de nuestro cuerpo, y yo me pregunto ¿cómo es posible que en algo tan pequeño puedan caber tantos sentimientos?, imaginar que 4 estuches de azúcar ya son los 21 gramos, a si que prácticamente podíamos meter todos nuestros sentimientos en una caja de cerillas pequeña, y entonces ¿por qué algo tan minúsculo de nuestro cuerpo nos hace sufrir tanto?
Entiendo que algo tan pequeño pueda considerarse frágil, y que por eso se rompa tan fácilmente, pero realmente lo que hace es un efecto rebote y lo que realmente rompe es el corazón, por eso las cicatrices nunca se van, esas cicatrices y el dolor que producen son las que nos hacen sentir que estamos vivos y que el alma sigue con nosotros.
La rotura del corazón van cicatrizando poco a poco, queda marcado, pero se recupera, pero ¿qué pasa con el alma?, pues que es donde nuestros sentimientos están escondidos, creo que es un sitio con muchos rincones y cajones, donde vamos depositando nuestros sentimientos, y esos sentimientos siempre están guardados, nunca se pierden, solo se pueden cambiar de lugar y ocultarlos tapándolos con otros sentimientos que antepones, porque lo único que puedes hacer es evitar el dolor que te crean, no en el alma si no en el corazón.
Bueno, toda esta disertación viene a que estaba pensando como enjaular mi alma, como sabéis el título del blog es mi alma vuela, y es ese por una razón muy concreta, porque una persona me enseño que tenía que volar, una vez me dijo que ella me había dejado libre para que volara, yo le respondí que lo que quería era volar a su lado, y sigo pensando de igual forma, por eso quiero enjaular mi alma y que deje de volar, ahora mi alma tiene que serenarse, tiene que sacar otros sentimientos que ayuden a que el corazón cicatrice, y para eso cuento con el sentimiento de cariño, con el de la amistad, y de algunas, más bien pocas personas especiales en mi vida que hacen que estos momentos sean más llevaderos, que hacen que el corazón vaya cicatrizando poco a poco, que hacen que el dolor sea más fácil de llevar.


martes, 1 de diciembre de 2009

Las decisiones tambien duelen


Hay decisiones que ha veces hay que tomar, aunque no sepas si son las correctas y aun sabiendo que con ellas se desgarra tu alma y se rompe tu corazón, pero es lo que tiene el tener que decidir.
Para unos, esas decisiones seguramente sean las equivocadas, para otros quizá sean las correctas, pero eso solo lo puede decidir el tiempo, pero lo que nadie sabe es el porqué se han tomado esas decisiones, por que quizá no sea lo que simplemente se ve, y hay veces que el camino largo es el que hace que las decisiones puedan valorarse y cambiar, no siempre lo fácil y lo corto es lo que te hace haber decidido mejor.
En mi caso, y bajo mi punto de vista, he tomado el camino más largo y más doloroso, primero porque creo que la persona que está a mi lado después de 23 años se merece al menos ese tiempo que me ha pedido, por otro lado creo que con ese tiempo, puedo averiguar que es lo que realmente quiero, y al menos, nunca podré decirme a mi mismo que he tomado una decisión equivocada.
Con ello no quiero decir que con 2 años o 6 mese no se tenga oportunidad, pero hay que decidir y sé que tomando este camino he cerrado la puerta que nunca quise cerrar, pero entiendo que no se puede tener todo en esta vida, y que igual que yo, hay otra persona que sufre por esta decisión y que necesita una estabilidad que yo no soy capaz de darle.
Sé que puede parecer una cobardía, pero creo que siempre me he definido como cobarde, siempre he dicho que la gente me valora más de lo que realmente me merezco y al menos siempre me queda el saber que nunca he engañado a nadie, que lo que he dicho siempre ha sido sincero, y que nunca me arrepentiré de haberlo hecho.
Lo peor de todo esto es el sufrimiento que dejo a esa persona, el rastro de dolor que se queda en su corazón, y si alguien me conoce medianamente sabe que nunca quise que eso sucediese, yo desearía poder quitarle ese dolor y unirlo al que ya tengo, porque al fin y al cabo, yo me lo he buscado y soy el culpable y por eso ahora estoy en el desierto en el que yo solo me metí.