Hace algún tiempo, escribi este poema, hasta ahora no había querido publicarlo, y de echo, hoy lo haré, pero no le pondré voz, porque no tendría la fuerza que tuve en el momento de escribirla, y seguramente le cambiaría todo el sentido a la poesía, la canción es otro recuerdo, parce ser que hoy los recuerdos vienen a mi mente, y yo quiero seguir sacándolos fuera.
Eres, la fresca brisa que en la mañana
recorre mi cuerpo y mis adentros,
que mis alas en su vuelo engalana
en busca de sus más profundos sentimientos.
Eres, el sol que brilla e ilumina mi día,
la noche que hace descansar mi mente,
la luz que día y noche me guía,
la fresca brisa que trae el relente.
Eres, el espíritu que me encadena,
que mi corazón se ha llevado,
y me ha inflingido esta dulce condena,
que su nombre en mi mente ha tatuado.
Soy, quien a tus pies has dejado estar,
la persona a la que enseñaste a volar,
la que en su corazón te quiere llevar,
la que a tu cuerpo se quiere encadenar.
Soy, quien Tú quieras en cada momento
quien se entrega a ti con devoción
quien se mueve con Tú movimiento
quien espera respirar Tú aliento.